Su más conocida vista es de la torre inclinada, la cual es una de las muchas estructuras artísticas y arquitectónicas en el Campo dei Miracoli o Campo de Milagros al norte del centro antiguo de la ciudad.
Les cuento sólo un poco de historia: Pisa fue una de las 4 Repúblicas Marinas de Italia (Repubbliche Marinare), junto con Génova, Amalfi y Venecia. La ciudad fue un importante centro comercial durante la Edad Media y controlaba una importante flota.
En Pisa lo único que hay para ver es la torre inclinada y en la misma plaza, il Duomo o Catedral. Estas dos atracciones son muy bonitas. Paseamos por Pisa en la camioneta tratando de encontrar su encanto... pero no lo tiene. Desde luego que han sabido sacar partido a una torre mal hecha.
Así es que estuvimos nada más que 30 minutos en el Campo dei Miracoli, y seguimos viaje hacia Génova en donde llegamos para dormir a un camping (con terrible vista de la ciudad), a los efectos de seguir manejando al otro día rumbo a Monte Carlo en Mónaco.
Como conclusión me parece que merece la pena ver la esplanada donde se encuentra il Duomo o Catedral y la torre inclinada, pero no es buena idea dedicarle un dia entero a Pisa.
Emprendimos el viaje hacia Roma, en donde fuimos de pasada a la pequeña ciudad medieval de Siena (a sólo 70 km de Florencia). La ruta hacia Siena no es autopista y no tiene peaje.
Siena es una ciudad medieval tambien muy bonita. En la plaza principal se celebra cada año la carrera de El Palio, que es una carrera de caballos sin reglas, muy al estilo de los italianos. Algo curioso de Siena sucede en su Catedral, donde obligan a las mujeres que llevan tirantes a ponerse un extraño poncho bastante ridiculo... Deberían preocuparse de otras cosas más importantes. Pasamos un rato muy agradable en Siena. Teníamos intención de visitarla más en detalle, recorrer la espectacular plaza del Ayuntamiento, subir a la Torre del Ayuntamiento para observar la forma de la Plaza del Campo. Pero no había donde estacionar la camioneta de forma segura y vimos que no había mucho para ver desde la camioneta, porque había que meterse por los callejones estilo medieval y, entonces seguimos de largo hacia Roma. Al día siguiente nos enteramos que ese día jugó el Milan con el Siena allí. Una lástima que no haya ido la prensa … Aquí pueden ver fotos de Siena.
Roma es la capital de Italia, de la provincia de Roma y de la región del Lacio; 2.823.873 habitantes en 2004 (la provincia de Roma cuenta con 5.352 km² y 4.300.000 habitantes). Está ubicada en el valle del río Tíber, a unos 20 km del mar Tirreno. Roma fue la capital del Imperio Romano y del Imperio Romano de Occidente, por lo que contiene una gran historia que ya les contaré a medida que les relate mi experiencia de esta increible ciudad.
Llegamos de tardecita al camping Roma en la Via Aurelia antes de la entrada a la ciudad, cerca de la zona Cornelia. No fue fácil hacer el check in aquí, porque en seguida se dan cuenta que sos uruguayo y nos dijeron que no había lugar. Entonces lo intentamos de nuevo, preguntando a otro recepcionista y conseguimos unas tiendas con camas, y nos costó más barato que armar las carpas. Este camping tenía supermercado, restaurant, piscina y discoteca o boliche bailable. Cenamos, nos preparamos para salir, y al final nos quedamos en el boliche bailable del camping, luego nos fuimos a dormir.
El segundo día en Roma a las 9:30 am nos tomamos el bus 245 hacia la estación de metro Cornelia. En esta línea de bus estábamos avisados de que había pungas y así fue, vimos a dos que estaban intentando robar. En la estación Cornelia nos tomamos el metro de la línea roja hacia la estación Ottaviano S.Pietro para ir a la Ciudad del Vaticano para visitar la Basílica de San Pedro. En 1929, por el Pacto de Letrán entre el Reino de Italia y el Pontífice, se estableció en el municipio de Roma el Estado independiente de la Ciudad del Vaticano. A las 10:20 am ya estábamos en la Piazza San Pietro haciendo la cola, porque al ser domingo había muchísima gente. En esta plaza se encuentran dos fuentes y un bellísimo obelisco egipcio de 25 mts de altura. Después de 30 minutos de cola ingresamos a la Basílica de San Pedro y lo primero que vimos fue La Piedad (que fue dañada por un fanático y ahora está detrás de un vidrio antibalas). Esta es una de las obras más bellas de Miguel Angel, que la realizó a la edad de 24 años en 1499.
Luego de recorrer el interior de la Basílica, conocimos las tumbas papales que se encuentran en las grutas antiguas en el subsuelo de la misma. Allí hay monumentos fúnebres de veinte Papas, pero lo que nos llamó la atención aquí fue la tumba del Papa Juan Pablo II.
Lo siguiente fue conocer desde arriba la Cúpula de la basílica de San Pedro que construyera Miguel Angel. La subida a la cúpula no sólo nos permitió gozar de una vista panorámica “aérea” de la Ciudad Eterna, sino también para poder familiarizar desde el interior con la estructura arquitectónica de la Basílica. En una primera etapa subimos 132 mts por ascensor y escalera. Luego de apreciar el interior de la Basílica desde la cúpula subimos por escalera otros 92 mts y llegamos como a una terraza y observamos la espléndida vista de la Piazza San Pietro y de los jardines de la Ciudad del Vaticano.
Este video muestra en detalle el Vaticano, con la Basílica de San Pedro y la Capilla Sixtina:
Terminamos el Vaticano a las 15 hs y nos dimos un gusto, nos fuimos a comer a un resturante típico italiano llamado “La Medusa”. Allí almorzamos churrasco o milanesas de pollo con papas fritas, o ensalada, lasagnas, y tallarines con diferentes salsas, con helado, ensalada de frutas y bebida incluidos. Fue muy agradable almorzar comida como en Uruguay, lo malo fue que nos costó 15 euros c/u.
Luego pasamos por la Piazza del Risorgimento y por el Largo Di Porta Castello y llegamos al Castillo de San Ángel. La prensa fue recibida gratuitamente una vez más y conocimos este espectacular castillo del siglo XII, construido sobre las ruinas del Mausoleo de Adriano.
Luego cruzamos el puente frente al castillo, sobre el Río Tevere y llegamos a la Plaza del Popolo. Lo particular de la misma es la simetría perfecta. En su centro está el segundo obelisco de la ciudad colocado en 1589. Aquí se encuentran las iglesias “gemelas” Santa María en Montesanto y Santa María de los Milagros. En esta plaza estaba el 5IVE 2007 tour, que era una especie de jornada interactiva relacionada al basketball.
De aquí nos fuimos a caminar por la Via del Corso, que es una peatonal muy concurrida y llena de tiendas con ropa de moda y todas las marcas famosas. Allí desembocamos en la Plaza España en donde está la escalinata de la Iglesia de la Santísima Trinitá dei Monti donde se hacen los famosos desfiles de moda de Roma. Esta escalinata es de 1725 y a sus pies está la fuente de la “barcaccia” de P. Bernini. A su derecha está la columna de la Inmaculada Concepción, como recuerdo de la proclamación del Dogma (1856). Subimos la escalinata hasta la Iglesia de la Santísima Trinitá dei Monti que tiene dos torres campanarios con forma de cúpula (1495) y un obelisco delante de la fachada que estaba en reparaciones con andamios.
Luego visitamos la Fontana di Trevi en donde dicen que si uno quiere volver a Roma tiene que tirar una moneda de espaldas a la fuente. Yo lo comprobé porque en 1997 la tiré así y aquí estoy de nuevo en Roma luego de 10 años.
Ya de noche fuimos a la Plaza Bernini y luego fuimos a la Piazza della Repubblica. En el centro de la plaza está la Fontana de las Náyades y alrededor de la plaza se encontraban las Termas de Diocleciano que se extendían por una superficie de más de trece hectáreas en donde podían bañarse 3000 personas al mismo tiempo.
Allí en la estación Repubblica nos tomamos la línea roja del metro en dirección a Battistini y nos bajamos en Cornelia para tomar el bus 245 rumbo al camping Roma. Cenamos y nos fuimos al sobre.
El tercer día en Roma a las 9:30 am desayunamos y tomamos el bus 245 hacia la estación de metro Cornelia. En la estación Cornelia no nos tomamos el metro de la línea roja y decidimos combinar con otro bus hacia la Plaza Venecia, que es el corazón de Roma y corazón de Italia. Toma su nombre del Palacio Venecia, que en 1455 el cardenal veneciano Paulo II se hizo construir. Este fue el primer gran palacio romano del Renacimiento y contiene muchas obras de arte.
En esta plaza está el Monumento a Victor Manuel II diseñado por Giuseppe Sacconi (1885-1911), y construido para celebrar la independencia de Italia. Allí hoy en día es el Parlamento. Sobre el Altar de la Patria se levanta la estatua de Roma, a cuyos pies se colocó en 1921 la Tumba del Soldado Desconocido, en homenaje a los soldados fallecidos en la Primera Guerra Mundial.
Aquí enfrente al hacer las excavaciones para una estación de metro descubrieron recientemente una ruinas y actualmente se está haciendo un estudio arqueológico.
De aquí nos fuimos por la Vía dei Fiori Imperiali a la zona del Coliseo para visitar los Foros Imperiales y el Foro romano. En 1932 se hizo esta avenida, eliminando sin demasiados problemas las ruinas de los Foros a los que debe su nombre.
Esto me sorprendió tanto como cuando estuve en Estambul (Turquía) en donde parece que hubo un gobernador (alcalde o algo por el estilo) en la década del 50 que decidió modernizar la ciudad, y tuvo la fantástica idea de destruir la mayoría de las ruinas romanas y de otras épocas para una mejor urbanización, privando el muy imbécil al mundo de tener una segunda Roma en lo que refiere a cosas históricas.
Lo primero que visitamos fue el Foro Trajano, con su Columna Trajana, los Mercados de Trajano, el Templo de Marte Ultor y el Foro de Nerva.
Ya cruzando la Vía dei Fiori Imperiali y dentro del predio del Foro romano, estuvimos en la Basílica Emilia, el Templo de Saturno, el Tabularium, el Arco de Septimio Severo, la Vía Sacra, la Basílica Julia, la Curia, el Templo de Antonino y Faustina, el Arco de Tito, y el Templo de Venus y Roma.
Terminando el Foro romano llegamos al impresionante Arco de Constantino y luego visitamos el famoso Coliseo romano. Este es un inmenso anfiteatro, cuyos restos imponentes permiten todavía admirar su antiguo esplendor. Se comenzó a construir por orden de Vespasiano en el año 72 d.c. y se terminó bajo su hijo Tito en el año 80. En su construcción fueron empleados los prisioneros hebreos. Su verdadero nombre es Anfiteatro Flavio, aunque fue llamado Coliseo, quizás por la proximidad del Coloso de Nerón. Este se ha convertido en el símbolo de la ciudad y de su vida. Ya en el siglo VIII se decía “Mientras exista el Coliseo, existirá Roma, cuando caiga el Coliseo, caerá también Roma; y cuando caiga Roma, caerá también el mundo”.
Les cuento un poco de los espectáculos preferidos por los romanos que eran los juegos del Circo (ludi circenses). Estos juegos fueron inventados en los últimos tiempos de la república, a fin de excitar y alimentar con ellos el espíritu guerrero que los hacía dueños del mundo. Esto dio origen a la profesión de los gladiadores, que se entrenaban en el manejo de las armas, matándose unos a otros, mientras las fieras aumentaban el horror del espectáculo.
No nos sirvió de nada el carné de prensa aquí, y pagamos como unos carlitos porque es algo que sí vale la pena pagar 7 euros con la audioguía. La visita nos llevó una hora, pero la cola nos llevó 45 minutos.
Este video les muestra con más detalle cómo es el Coliseo Romano:
Después de esta gran visita nos dimos otro gusto, nos fuimos a almorzar unas ricas pizzas italianas en los alrededores del Coliseo.
Luego caminamos por la Vía del Quirinale y llegamos al Palacio del Quirinal construido en 1574, siendo hasta 1870 la residencia veraniega de los Papas; después de la proclamación de Roma como Capital de Italia, la residencia del Rey; hoy es la residencia del Presidente de la República. En la plaza nos encontramos con una hermosa fuente formada por una pila de granito que procede del Foro romano, colocada allí en 1818.
De allí pasamos de nuevo por la Fontana di Trevi y por la Piazza Colonna donde está la Columna de Marco Aurelio. Luego al cruzar la Vía del Corso, pasamos por Piazza di Monte Citorio, donde está la Cámara de los Diputados, luego la Piazza Capranica y finalmente llegamos a la Piazza Navona. Esta plaza queda en el lugar donde se encontraba el Estadio de Domiciano que era capaz de alojar a 30.000 espectadores. En el centro de la plaza hay una fuente que es una fábula de Esopo hecha en mármol, que es la fuente de los Ríos de Bernini. Esta es una linda plaza con mucho movimiento de turistas, pero en donde también hay gente local que está sentada en la plaza mirando pasar a los turistas. También hay una fuente muy linda que es la fuente del Moro, en donde la gente se sienta a su alrededor. Está lleno de pintores y nos pusimos a hablar con uno que conocía Uruguay.
Luego tomamos el Corso Vittorio Emanuele II y llegamos al Largo Di Torre Argentina en donde allí se encuentra la Piazza Sagrada que está llena de ruinas. De aquí caminamos por Vía Arenula y llegamos al Ponte Fabricio, que fue construido en el año 62 a.c. y ha quedado casi intacto. Por ese puente cruzamos el Tíber y entramos en la Isla Tiberiana. Parece que sobre las ruinas del célebre Templo de Escolapio, el dios griego de la medicina, se levanta hoy la Iglesia de San Bartolomé. Luego cruzamos por el puente Palatino y llegamos a la zona de Trastévere, que significa “el corazón de Roma”. Este es un barrio profundamente popular.
Continuamos por la Vía della Greca y llegamos a lo que era el Circo Máximo. Tuvimos una desilusión cuando llegamos porque dijimos ¿ Y esto es el Circo Máximo ? Si bien el mismo fue restaurado con motivo de las Olimpíadas de 1960, lo único vimos fue un predio con pasto y en donde no había nada. Lo que suecede es que aparentemente el circo está debajo, aún hoy no se han hecho las excavaciones. Parece que hace 2000 años tenía una capacidad de 200.000 espectadores y allí se celebraban las carreras de bigas (como una pequeña carreta con dos caballos), que eran uno de los espectáculos más agradables para los romanos.
Luego nos encontramos en la Basílica Di Santa María in Cosmedin con el original de la Boca de la Verdad, que era un cierre de la famosa cloaca máxima.
Volvimos al barrio Trastévere porque nos habían recomendado recorrer sus pequeñas callecitas para ver la zona de boliches y la movida nocturna.
Luego nos tomamos un bus y un metro desde Lepanto a Termini y en allí combinamos otro metro hacia Colosseo para ver el Coliseo de noche.
Después de tomarnos unas fotos con el imponente anfiteatro nos tomamos el metro desde Termini hasta Cornelia y desde allí el bus 245 hacia el Camping Roma.
El cuarto día en Roma desayunamos y estacionamos la camioneta en un parking gratis fuera de la barrera de salida del camping, a los efectos de no pagar la noche de ayer y pelarnos sin más trámite. Nunca hicimos el check out y nos llevamos las llaves de las tiendas como recuerdo. Estos tanos aún no son tan vivos como para vencer a la viveza criolla, y pensar que al hacer el check in no nos querían dejar pasar …
Tomamos el bus 245 hacia la estación de metro Cornelia. En la estación Cornelia nos tomamos el metro de la línea roja hacia Ottaviano San Pietro para visitar el Museo del Vaticanoy la Capilla Sixtina. Allí llegamos 9:40 am y abría a las 10 am, había 3 cuadras y media de cola, por lo tanto nos fuimos colando hasta que quedamos a unos mts de la puerta. En la boleteria no valía carné de prensa y presentamos carné de estudiante pagando 7 euros.
El museo del Vaticanoes inmenso, con muchísimas salas, salones, museos, galerías, capillas, corredores, patios y jardines, ricos en tesoros de arte de todo género. Los hicimos bastante rápido porque en el día de hoy teníamos que viajar a Génova pasando primero por Pisa.
Lo que más me gustó a mi fue la Capilla Sixtina, que fue construida por el arquitecto Giovanni del Dolci, entre 1475 y 1483. La idea era que fuera lo más cerrada posible, inaccesible desde el exterior, casi fortificada. Lo trascendente de esta capilla es la decoración pictórica, comenzada en 1481, recogiendo pinturas del Renacimiento Italiano de los siglos XV y XVI. Aquí están pintadas las historias paralelas del Antiguo y Nuevo Testamento. Están representadas la Vida de Moisés (Antiguo Testamento), la Vida de Cristo (Nuevo Testamento). Hay pinturas de Botticelli, Miguel Angel y perusino entre otros. Miguel Angel pintó todo el techo de la Capilla Sixtina desde 1508 a 1512. Estar aquí fue increíble y la verdad que no podía dejar de entrar porque en 1997 no había podido entrar.
Luego nos tomamos el metro desde Ottaviano hasta Cornelia y desde allí el bus 245 hacia el Camping Roma, tomamos la camioneta y nos pelamos para la ciudad de Pisa, para ver la Torre inclinada y el Duomo y seguir rumbo a Génova.
Me quedé con la sensación de que hice de goma a Roma, la recorrí mucho mejor que en el anterior viaje de 1997. Es una increible ciudad a la que estoy convencido que volveré por haber tirado en esta oportunidad una corona noruega a la Fontana di Trevi.
Florencia (en italiano, Firenze) es una ciudad en el centro de la región Toscana, en el noroeste de Italia, sobre el río Arno, con una población de 352.940 habitantes y un área metropolitana de más de 600.000 habitantes. Florencia es la capital de la región de Toscana y de la Provincia de Florencia.
Este video les muestra lo que hay que visitar en Florencia:
A partir de los siglos XI y XII las cosas cambiaron: la ciudad, aunque perturbada frecuentemente por revueltas populares y por las luchas entre güelfos y gibelinos, se enriqueció y cobró cada vez más importancia. En el siglo XII comenzó el periodo comunal y surgieron los primeros y potentes Gremios del gótico, de la escuela de Giotto y de la escuela internacional, de Boccaccio y de su Decamerón. Pero fue también un periodo económicamente duro, debido a la peste de 1348, en la que la ciudad, que ya contaba con 80.000 habitantes, perdió 25.000.
En 1434 comenzó, con Cosme el Viejo, el gobierno de la familia Médicis, mecenas que conviertieron la capital Toscana en el centro mundial del arte, la cultura y las finanzas. Florencia es la ciudad que posee más obras pictóricas y arquitectónicas del renacimiento del mundo. La familia Médicis regiría los destinos de la ciudad durante los períodos (1434-1494, 1512-1527, 1530-1737), años en los que la ciudad fue la cuna del Renacimiento.
Tras la ocupación de Toscana por potencias extranjeras, la ciudad se incorporaba al naciente Reino de Italia, siendo su capital en el breve período de 1865 a 1871. Desde entonces continúa siendo capital de la región y una de las principales ciudades del país.
El 4 de noviembre de 1966, como consecuencia de las lluvias torrenciales, sufrió la más fuerte inundación de su historia cuando el Arno alcanzó 4.500 m3/seg. afectando el casco histórico. En algunos puntos como la Plaza de Santa Cruz el agua superó los 5 mts de altura. Los daños en el patrimonio histórico (Ponte Vecchio, Duomo, Signoria) fueron importantes.
Llegamos a Florencia y nos instalamos en el Camping Michelangelo (Viale Michelangelo 80 – 50125 Firenze), que queda en una zona alta con una hermosa vista de Florencia. Sabíamos que es un camping complicado en relación al trato con los uruguayos, hay que ir armado de paciencia porque los tanos nos conocen, conocen a los grupos de economía y arquitectura y saben que les vamos a declarar menos personas, menos carpas y hasta nos vamos a querer ir sin pagar. Entonces yo me quedé con Gastón en la Plaza Michelangelo y Matías y Mauricio se fueron a registrar con la camioneta. Desde la Plaza MIchelangelo se ve toda la ciudad, se ve el Duomo de Bruneleschi (Santa María del Fiore) y la Torre del Ayuntamiento. Esta grandiosa plaza fue construida cerca de 1875, y fue concebida como un tributo al genio Michelangelo y como una terraza panorámica. Para que tengan una idea de la vista que se aprecia desde aquí, la plaza está a 104 mts de altura sobre el nivel del mar y a 60 mts sobre el nivel del ríoArno. En el medio de la plaza se encuentra una escultura de Michelangelo Buonarroti, y Giovanni Dupré fue quien la realizó. La estatua es una reproducción del David y 4 alegóricas estatuas que simbolizan el día, la noche, el crepúsculo y el atardecer y fue realizada para las tumbas de la familia Medici en la Iglesia de San Lorenzo.
En esta plaza está lleno de pintores con muy lindos cuadros y varios vendedores de recuerdos de Florencia.
Después de levantar la carpa, nos juntamos en la plaza y bajando las escaleras de la misma ya se llega al centro histórico de Florencia que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Lo primero que visitamos fue el Palacio Pitti. Aquí nuevamente la delegación de prensa del Uruguay fue cordialmente recibida. Este palacio es el más importante de la ciudad, construido en 1457 y fue ampliado por los Medicis. Entramos al famoso patio de Ammannati, al fondo del cual se encuentra la Gruta de Moisés con la colosal estatua del profeta. Desde este patio se ingresa también a la capilla palatina.
Luego fuimos a los jardines de Bóboli que constituyen los espacios verdes monumentales más grandes de Florencia. Aquí lo primero que vimos fue un obelisco egipcio procedente de Tebas (siglo II a.c.) y más adelante vimos una gran fuente llamada Vivero de Neptuno con una hermosa estatua de bronce del dios del mar.
Por encima de los edificios pasa el Corredor Vasariano que se construyó para que Cosme I pudiese desplazarse desde el Palacio Pitti hasta el Palacio Viejo sin pasar por las calles de la ciudad.
Del Ponte Vecchio fuimos a la Galería de los Uffizi. Es como una gran pasiva en donde está lleno de esculturas de famosos artistas, como Dante Allighieri, Michelangelo Buonarroti, Leonardo Da Vinci, Donatello Allí se encuentra el Museo de los Uffizi (que contiene la colección de arte de los Médicis). Emplazado en el palacio de oficinas para la administración toscana en tiempos de Cosme I, ahora es el primer museo de Italia y del mundo en lo referente a pintura renacentista. Toda la fortuna de la familia de los Médicis se encuentra en este templo de la pintura. En la extensísima obra de los Uffizi hay pintura desde el Gótico hasta el siglo XVIII. Dentro de su patrimonio se encuentran obras de Sandro Botticelli, como la Primavera o el Nacimiento de Venus. También de Miguel Ángel, (La Sagrada Familia, 1507), de Piero della Francesca (El Duque y la Duquesa de Urbino, 1460), de Fillippo Lippi (La Virgen y el Niño con dos angelitos, 1466) y de Rafael (Madonna del Cardellino, 1506) entre otros.
Desde la Galería de los Uffizi llegamos fácilmente a la Piazza della Signoria. La famosa Piazza della Signoria es la plaza mayor de Florencia, donde se encuentra la Fuente Manierista de Neptuno, de Ammannati, la Loggia dei Lanzi y el Palazzo Vecchio. La plaza se encuentra llena de estatuas reproducciones de las más famosas, como el David de Miguel Ángel. Es una concurrida plaza, con mucho movimiento de turistas y está bueno que está rodeada de restaurantes y calles peatonales para recorrer. El Palazzo Vecchio es la sede del ayuntamiento de Florencia, finalizado en 1322, y aún mantiene su función original. Es famoso por su alto campanario, con una campana que llamaba a los ciudadanos a asamblea. Posee varios salones, como el de los lirios, y una pequeña colección de Arte en la que se encuentran la Victoria de Miguel Ángel o el Ángel con delfín de Andrea del Verrocchio.
A continuación visitamos la Piazza Del Duomo, en donde se encuentra la Campanile di Giotto que es la iglesia en el duomo de Santa Maria del Fiore. La catedral (o duomo en italiano) de Santa María del Fiore data del siglo XIV, en pleno Renacimiento temprano. Es famosa por su gran cúpula, diseñada por Brunelleschi, uno de los más grandes arquitectos renacentistas. En el interior contiene unos frescos de Vasari que representan el juicio final. El edificio, de unas dimensiones gigantescas, es de cruz latina, con una nave principal y dos laterales. Excepto la cúpula y los tejados de cerámicas naranjas, las paredes del templo están recubiertas de mármol toscano blanco, verde y rosa, formando dibujos mágicos. Este recubrimiento data del Renacimiento, excepto el de la fachada, que es del siglo XIX.
Una característica que tienen muchos templos italianos es que el campanario no está adjunto a la iglesia. Fue diseñado por Giotto y está completamente recubierto por mármol toscano de colores vivos.
Justo delante de la catedral se encuentra el suntuoso baptisterio, lugar donde se bautizan los bebés. El gran atractivo del baptisterio es la puerta Este, con paneles donde Ghiberti talló unos bajorelieves en la madera y más tarde recubrió con papel de oro.
Luego fuimos por una peatonal hacia la Piazza Di S. Lorenzo, en donde nos encontramos con la iglesia de la familia Médici. Posee una cúpula diseñada por Buonantoni y unas capillas con retablos escultóricos hechos por Miguel Ángel como la tumba de Lorenzo de Médici. También tiene una escalera de Miguel Ángel. Los interiores fueron construidos en gran parte por Brunelleschi en 1427.
Aquí nos metimos en la zona del Mercado Central, que es el mayor centro de venta de productos alimenticios. Había una gran cantidad de puestos que vendían de todo.
Ya tarde siendo las 19:30 hs fuimos a la Galleria de la Academia (que estaba cerrada) en la Piazza delle Belle Arti. En esta galería se encuentra el David de Miguel Angel, al que regresamos para verlo al día siguiente. Después pasamos por la Piazza Di San Marco y por el Palazzo Medici Riccardi, y terminamos comiendo una deliciosa piza italiana en la Taverna Divina Comedia en el barrio de la Piazza della Signoria. Luego pasamos por la Casa de Dante en donde hay un museo al que también volví al día siguiente para visitarlo. Aquí siendo las 22 hs ya nos regresamos al camping.
El segundo día en Florencia nos levantamos muy temprano y 7:30 ya estábamos en la Plaza Michelangelo. Primero fuimos a la Piazza della Repubblica donde era el corazón de la Florencia medieval, y aún antes el de la Florencia romana. Aquí se encontraba el Foro romano, centro de la vida pública y comercial de la ciudad. Con el correr de los siglos, se construyó el Mercado Viejo, que del antiguo foro conservó la vocación mercantil. Alrededor del mercado surgió el barrio de los judíos o ghetto. Hoy se encuentra aquí la puerta del centro histórico de la ciudad.
Rápidamente la Galería de la Academia recibió gratuitamente a la delegación de periodistas internacionales. Allí, además de al David de Miguel Angel se alberga a una importantísima colección de esculturas de Miguel Angel. Aquí se encuentra la Piedad de Palestrina, San Mateo, los cuatro Prisioneros. Aquí vimos el original del David que Miguel Angel esculpió entre 1501 y 1504, y que cuenta con réplicas en todo el mundo. Los detalles tallados en el mármol blanco de 409 cm. de altura tienen un realismo increíble. No se podía tomar fotos, pero igual le saqué algunas.
Para finalizar la recorrida de Florencia entramos en la casa de Dante Alighieri en donde nos hicieron 50% de dto por acreditarnos como periodistas. Una linda casa, muy bien conservada que tenía un interesante museo en donde se recreaba la época de Dante. Luego pasamos por la pequeña Iglesia de Dante.
Cruzamos el Puente de Santa Trinitá que es considerado después del Ponte Vecchio, como el más hermoso de la ciudad, y nos regresamos al camping para emprender el viaje hacia Roma, en donde de pasada fuimos a la pequeña ciudad de Siena.
Por fin llegué a la ciudad de los canales y de las góndolas, porque en el viaje estuve en algunas ciudades que se hacían llamar la Venecia del norte, o la pequeña Venecia.
Venecia la ciudad de los canales, constituye la capital de la región de Véneto. Está situada sobre un conjunto de islas que se extiende en una laguna pantanosa en el Mar Adriático, entre las desembocaduras de los ríos Po (sur), y Piave (norte) al nordeste de Italia.
Venecia está compuesta por 120 pequeñas islas unidas entre sí por 800 puentes. Se llega a Venecia desde tierra firme por el Puente de la Libertad que accede a la Plaza de Roma.
Desde su fundación la ciudad ha sufrido los efectos de inundaciones periódicas. En la actualidad la ciudad se considera en grave amenaza por las repetidas inundaciones. En primavera y otoño tiene lugar el agua alta dos veces al día y la plaza de San Marcos se inunda de agua hasta tal punto que tienen que colocar pasarelas de madera sobre las que la gente tiene que andar en fila india. El gobierno italiano prepara un proyecto, denominado Moisés, para levantar unos diques móviles que se cerrarían en caso de aumento del nivel del agua del mar.
Llegamos al camping Alba D´Oro (Vía Trestina 10, 30030 Zona Ca´Noghera) de Venecia (Italia) a las 17 hs. El camping queda cerca del Aeropuerto Jesolo yendo rumbo a la ciudad de Trieste. Decidimos acampar lejos del centro porque el centro de la ciudad tiene muy restringido el acceso de vehículos. Aquí ni bien llegamos vimos caras uruguayas, es que estaban los compañeros del Grupo de Viaje de Arquitectura. Nos tomamos un bus desde el camping y en 40 minutos llegamos a la Plaza de Roma y de allí ya estábamos a una cuadra del centro histórico de Venecia.
Llegamos a las 19 hs al centro histórico de Venecia. Allí pasamos por el Campo S. Vidal, Campo S. Stefano, la Iglesia de S. Stefano (del siglo XIV en estilo Gótico), Campo S. Anzolo con pintorescos restaurantes llenos de turistas, y terminamos viendo el atardecer en la rambla del El Gran Canal (con 3800 mts de largo, de 30 a 70 m de anchura y 5 mts máximo de profundidad). A sus orillas, se levantan cerca de 200 palacios, construidos desde el siglo XII al XVIII. Al caer la noche nos regresamos al camping y a descansar que al día siguiente le ibamos a dar un paso Tokio a Venecia.
Les cuento un poco de historia de Venecia: Desde la caída de Constantinopla, Venecia se fue transformando lentamente en un centro de cultura y una escuela de arte. Fue un mundo de escritores, impresores, escultores, arquitectos y pintores que celebraron la época del esplendor de Venecia. La ciudad tomó el aspecto que presenta todavía hoy. La Piazza San Marco alcanzó sus dimensiones actuales, el campanario fue aislado y en el fondo se construyó la Iglesia de San Giminiano. En las orillas del Gran Canal fueron desapareciendo los espacios vacíos para dar lugar a la construcción de palacios de dos y tres pisos, mientras que en Rialto se construyó un puente de mapostería, con hileras de tiendas, sustituyendo al anterior de madera, ya medio destruído. La población seguía dedicándose al comercio y a la pesca y cada vez más a la manufactura de la madera. La edificación se fue concentrando a lo largo de las calles estrechas y terminaba casi bruscamente, frente a un espejo de agua pantanoso y cargado de desperdicios.
Finalmente en 1866 la población de Venecia votó por plebiscito la unión de la ciudad a Italia. La ciudad concluyó así un ciclo histórico de mil años, y tenía el aspecto que conserva todavía hoy: Iglesias y palacios, casuchas y variadas construcciones sobre palafitos, vastos espacios transformados en jardines, calles abarrotadas de mercaderías y de tiendas.
Siguiendo con el relato de mi estadía en Venecia les cuento el segundo día en donde recorrimos la mayoría de los lugares de interés turístico conocidos.
Les cuento una anécdota muy divertida que ocurrió a las 10:30 hs cuando recién cruzábamos el primer puente sobre uno de los tantos canales. Matías me dijo: “Sacame una foto acá en el borde”, y se fue bajando rápidamente unos escalones rumbo al borde del canal, debajo del puente. De repente se patina y se cae de cola sobre el borde, quedando con sus piernas por debajo del borde y apoyado sobre sus codos. Estuvo muy cerca de caerse en el agua, se ensució todo el traste de muzgo, y tuvo que pasear todo el día con los pantalones enchastrados.
Pasando por las callecitas peatonales de Venecia me encontré con caretas o máscaras que aquí son vendidas como souvenirs porque el carnaval es muy conocido y en esa época vienen a Venecia unos 103.000 turistas por día. Cuando no es época de carnaval vienen más de 25.000 turistas diarios.
Así es que la fiesta más popular de Venecia es el Carnaval cuya tradición se remonta, posiblemente, al siglo XI cuando Venecia comenzaba a dominar marítimamente importantes porciones del mar Mediterráneo. Oficialmente se declaró existente como festividad suprema durante el siglo XIII. Sin embargo es sólo hasta el siglo XVIII cuando el Carnaval de Venecia alcanza su punto máximo. A él acudían viajeros y aristócratas de toda Europa, en busca de diversión y placer. Con la decadencia de Venecia como poder mercante y militar, el Carnaval casi desaparece. Se recuperó algo de su festividad hacia finales del siglo XX, cuando la ciudad se vio abrumada por la invasión de miles de turistas, aunque las grandes épocas de diversión desenfrenada quedaron atrás. El Carnaval de Venecia se caracteriza porque sus participantes usan elaboradas máscaras para cubrir sus rostros.
Pasamos por la Iglesia de San Mauricio y en su parte de atrás se ve una torre inclinada, que estimo debe estar así por los hundimientos del terreno de esta ciudad, que año a año se van movilizando y hundiendo.
Luego pasamos por la Iglesia de Santa María del Giglio que es una construcción recientemente restaurada, cuya fachada se debe al arquitecto Giuseppe Sardi (siglo XVII). La siguiente iglesia fue la de San Moisé de la Comunitá Marciana, y es de estilo barroco veneciano. El campanario adyacente a la iglesia es una construcción del siglo XIV. De aquí mismo del Campo de San Moisé hay un servicio de Góndolas que cobran 80 euros por el paseo de 30 minutos sobre los canales.
Antiguamente la Piazza San Marco representaba el centro político y religioso de la ciudad, mientras que Rialto era su centro comercial. Ahora la plaza es uno de los símbolos de la belleza de Venecia. Lo característico de esta plaza es que los turistas se colocan maiz sobre su cabeza y su cuerpo y una enorme cantidad de palomas se acercan a comer el maiz y se colocan sobre sus cuerpos.
La Basílica de San Marco representó siempre para los vénetos un punto de referencia político y religioso. La misma está recubierta de oro, perlas y obras de arte de un valor inestimable. Sobre su fachada están colocados cuatro caballos que son símbolo de la libertad de la ciudad.
El Campanario era en su origen un faro y una torre de defensa, y fue elevado hasta su altura actual ya en el siglo XVI.
La Torre del Reloj está coronada por las estatuas de los “Moros”, que dan las horas. Parece que en la semana de la Ascensión y el día de la Epifanía, las estatuas de los Reyes Magos, ocultas en el interior, salen a la vista de los espectadores movidas por un mecanismo, y tras haber hecho pleitesía a la estatua de la Virgen, con una inclinación, vuelven a entrar.
Luego llegamos al Palazzo Ducale (del siglo X) sobre la rambla en donde se encuentran amarradas las características góndolas de Venecia. Intentamos entrar gratis con carné de prensa a este palacio pero no pudimos, por lo tanto no lo visitamos por dentro. Este palacio fue residencia privada del Dux, sede del gobierno y tribunal de la Serenísima República de Venecia.
Lo siguiente fue visitar el Puente de los Suspiros (en donde se le daba a los condenados a muerte la última oportunidad de ver el exterior, ya que unía la Corte de Justicia y la Cárcel). El puente se hizo famoso en el período romántico, pero en tiempos de la República su nombre evocaba tan sólo el recuerdo del sufrimiento.
Aquí en la rambla enfrente al Palazzo Ducale está lleno de pintores que vender una diversidad de cuadros realmente muy buenos.Luego nos metimos en las callecitas sin ningún rumbo para comprobar que es muy fácil perderse, pero que siguiendo los carteles se llega a donde uno quiere ir.
Llegamos al Puente del Griego desde donde vimos una torre que está inclinada (como la Torre de Pisa). Luego pasamos por la Parroquia de S.S. Giovanni e Paolo. Los locales de su monasterio fueron destinados al Hospital Civil de la ciudad (que queda a su izquierda), y los de la Scuola di San Marco, a salas de reunión y farmacia. Queda tan solo la Iglesia como lugar de culto.
Luego fuimos al Palacio Ca´d´Oro y al famoso Puente de Rialto. En el canal Rialto se construyó este puente de mapostería, con hileras de tiendas, sustituyendo al anterior de madera, que ya estaba medio destruído. Este me pareció el puente más lindo de Venecia.
De aquí pasamos por un mercado y por algunas iglesias y plazas más pero nada importante. Lo lindo a destacar de Venecia es lo tranquilo de sus callecitas y lo bello de sus canales con sus góndolas y sepan que. Sólo me queda por decirles que me hubiese quedando tomando fotos de esta increíble ciudad.
En conclusión me quedó la sensación de que Venecia es una ciudad increíble con pintorescas callecitas empedradas (en donde es muy fácil perderse), y llena de canales muy limpios y por donde circulan góndolas que en realidad son para el turista y no para el habitante común de Venecia.
Les recomiendo visitar la guía Disfruta Venecia. Su objetivo es despejarte todas las incognitas y que puedas disfrutar de esta bella ciudad como se merece.