lunes, setiembre 24, 2007

VIAJA CON HENRY A MADRID (ESPAÑA)

Madrid – España, 24/09/07 – 29/09/07

Llegar a Madrid fue muy esperado tanto por mí como por mis amigos Pablo y Alejandro, que viven y trabajan allí desde hace unos 3 años más o menos. Fue muy emotivo ese encuentro en la Puerta del Sol, en la escultura del Oso y el Árbol Madroño, que representa las armas heráldicas de la villa de Madrid. Me quedé en la casa de Pablito en la localidad de Alcorcón, a 24 km del centro de Madrid y me recibió de forma notable, con la heladera llena de cervezas de todos los tipos, y hasta me cocinó guiso uruguayo y tortilla de papas, que no comía durante el viaje.
Pero lo fundamental fue encontrarme con mi mejor amigo al que no veía desde febrero de 2004 y sentir como si nada hubiese cambiado, los dos seguimos igual en esencia. Cuando lea esto se va a reir pensando que soy el Toto comentando…
Madrid es la capital de España desde que a partir de 1561 reemplazó a Toledo. Salvo un breve intervalo de tiempo, entre 1601 y 1606, en el que la capital pasó temporalmente a Valladolid, desde entonces, Madrid ha sido la capital de España. Madrid no es sólo la capital del país, sino también de su provincia y de la Comunidad de Madrid. Alberga una población aproximada de 3.155.359 habitantes, con un área metropolitana de 5.843.041, ocupando así el sexto puesto en Europa y el primero en España.
Llegamos a Madrid y todo venía bien, seguimos la viamichelin.es al pie de la letra y todo parecía muy fácil. Fuimos a dar a una dirección, que no era la correcta, porque había dos calles con el mismo nombre pero a 24 km de distancia. Entonces en vez de ir a la casa de Pablo cuando llegué a Madrid, tuve que ir al otro día, y este primer día fui a dormir en el hostel “Las Torres”, cerca de la Puerta del Sol, en la calle León N°29 entre la calle Atocha y la calle de las Huertas. Es un hostel muy recomendable que nos costó 18 euros por persona. La habitación doble con cama matrimonial cuesta 40 euros. Lo mejor es su ubicación y la amable atención de sus dueños. Su tel es +34 914.291.704 Esta es la ubicación en el mapa: http://www.hotelsearch.com/v/Las_Torres_Madrid/es/FgRNulHCaZA/home.html
Al otro día me encontré con Pablo en la Puerta del Sol y junto a mis compañeros de camioneta, Gastón y Mauricio y Miguel (que lo habíamos encontrado en Barcelona), nos enganchamos en un free walkingtour para ver las principales atracciones de Madrid.
Aquí en Puerta del Sol es el auténtico centro neurálgico de Madrid, es uno de los lugares favoritos de los madrileños y también del resto de los españoles. Aquí se encuentra el kilómetro 0 de la red de carreteras española y el antiguo reloj de la Casa de Correos entre otras cosas. Este reloj, como manda la tradición, reúne ya sea en vivo y en directo o a través de las cámaras de televisión, a cientos de miles de ciudadanos de todo el país para oír las doce campanadas de Fin de Año. Desde la Plaza Puerta del Sol nace la calle Preciados, que es la más comercial de Madrid, o de la zona de Huertas. Es muy concurrida tanto de día como de noche por sus bares de tapas y boliches nocturnos. El nombre de esta popular plaza proviene de la puerta medieval que aquí existía, orientada al sol en el camino hacia Alcalá de Henares. Aunque sus orígenes hay que buscarlos en el siglo XV, la actual configuración urbana de la Puerta del Sol se remonta al reinado de Isabel II (1833-1868). Es entonces, cuando ante la necesidad de abrir nuevas calles y plazas y construir edificios de utilidad pública, la plaza adquiere su particular forma elíptica. De los antiguos edificios sólo se conserva la Casa de Correos, hoy sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid.
El recorrido comenzó por la calle del Arenal, una peatonal que nace en la Plaza Puerta del Sol y pasamos por la Plaza de Isabel II (1833-1868). De aquí fuimos al Campo del Moro y la Plaza de Oriente donde está el Palacio Real con los bellísimos jardines de Sabatini en frente. Parece que El Alcázar que construyeran los árabes en el siglo IX, ampliado después por los Austrias, se incendió por completo la nochebuena de 1734. Se edificó entonces un palacio más acorde a la vida oficial del reino, imitando las principales cortes europeas. Está construido totalmente en piedra, combinando el granito y la piedra blanca. Aquí en la Plaza de Oriente se encuentra la estatua ecuestre de Felipe IV, que es una obra del siglo XVII fundida en los talleres de Florencia de Pietro Tacca, en la que intervino el mismo Galileo para garantizar la estabilidad de la pieza que se sostiene únicamente sobre las patas traseras del caballo. También entre los edificios que rodean la plaza, se destacaba el Teatro Real, inaugurado en 1850 y remodelado en 1990 en donde se convirtió en uno de los teatros de ópera más prestigiosos del país.
Seguimos caminando en esa zona y allí estaba la Catedral de la Almudena, la que fue consagrada en 1993 por el Papa Juan Pablo II. Empezó a construirse en 1883, poco antes de que se creara el obispado de Madrid – Alcalá con el fin de que el nuevo templo pudiera convertirse algún día en la Catedral de Madrid. Muy curioso fue lo que sucedió durante su construcción porque según el proyecto inicial, el edificio debía seguir un estilo neogótico, pero por las demoras en las obras, y sobre todo, su cercanía al Palacio Real, hicieron que finalmente se construyera con un estilo neoclasicista en el diseño del exterior. Aquí en el 2004 fue la boda entre el Príncipe Felipe de Borbón y Leticia Ortiz.
Pasamos por un puente desde donde teníamos la vista de Casa de Campo, que es un parque con mucho verde (1.800 hectáreas siendo el más grande de Madrid) donde el rey Felipe II solía ir a casar osos hasta que se extinguieron. Este parque fue abierto al público en 1931 y tiene Zoológico, Acuario y parque de atracciones. Desde este puente también solían tirarse suicidas hasta que se puso una baranda alta de cristal.
De aquí visitamos el barrio de los Austrias. La llegada al trono de la Casa de los Austrias, personificada en la figura de Carlos I, supuso para Madrid el inicio de una de las etapas más brillantes de su historia. Fue su sucesor, el rey Felipe II, quien en 1561 convirtió la ciudad en la capital de España. Entonces hablar del “Madrid de los Austrias” es hablar de una etapa de desarrollo, cambio y prosperidad que dejó una profunda huella, en primer término en su arquitectura religiosa. Más de setenta edificios, entre iglesias y conventos, se levantaron o reformaron a lo largo del siglo XVII.
Aquí recorrimos la calle del rollo, y la calle de Madrid, hasta llegar a la Plaza de la Villa. Allí había unos edificios muy atractivos que son de distintas épocas. La Casa de la Villa se construyó en el siglo XVI. Frente al Ayuntamiento se alza la Torre y Casa de los Lujanes, del siglo XV. A su lado está la antigua Hemeroteca Municipal, que es una casa palacio de estilo mudéjar. La Casa de Cisneros, del siglo XVI, constituye un ejemplo del arte plateresco, aunque en 1915 se restauró la parte visible desde la plaza. En el centro de la plaza se encuentra la estatua de Don Alvaro de Bazán, almirante de la “Armada Invencible” de Felipe II levantada en 1888. El edificio del Ayuntamiento es el edificio civil más antiguo de Madrid.
Luego pasamos por la calle de cuchilleros en donde estuvimos en el restaurante más antiguo, llamado Sobrino de Botín Horno de Asar, que fue abierto en 1725. Afuera tiene una plaza de Record Guinness. Allí se puede comer por 36 euros.
Este video les muestra el Madrid de los Austrias:
De aquí pasamos por una zona de tabernas escondidas en subsuelos, que son muy concurridas de noche, y entramos por el Arco de Cuchilleros, que es uno de los accesos a la Plaza Mayor de Madrid. En cuanto a la arquitectura civil, la Plaza Mayor de Madrid es la obra más significativa del “Madrid de los Austrias.” Se constituyó sobre una antigua plaza medieval entre 1617 y 1619 a instancias de Felipe III, quien quiso dotar a la ciudad de un lugar para la celebración de diferentes festejos populares. Esta plaza, de 120x100 mts puede recibir a 50.000 personas, y fue escenario de ceremonias reales, representaciones teatrales, fuegos artificiales y hasta de corridas de toros. En sus edificios se detaca la Casa de la Panadería, que estaba reservada a los reyes para que desde allí siguieran los diversos actos, y en cuya planta baja, se encontraba la panadería de la villa. En esta plaza, debajo de sus pasivas está lleno de restaurantes finos, pero muy mal atendidos por los mozos, y también hay antiguas tiendas de souvenirs y antigüedades. En el centro de la plaza fue levantada la estatua ecuestre de Felipe III, que se colocó en 1847 cuando se realizó aquí la última corrida de toros.
Luego fuimos al barrio de los Borbones, y vimos en el primer tramo de la calle de Alcalá (que termina en la Puerta de Alcalá) el primer edificio contruido allí.
La calle de Alcalá es una de las principales arterias de Madrid y seguramente también la más famosa. Fue en su tiempo la carretera de Aragón. Su gran transformación comenzó a gestarse en el siglo XVII, cuando se levantaron hospitales, conventos e iglesias. En la actualidad se ha convertido en un importante centro financiero y comercial, si bien todavía conserva ese aire aristocrático. Son muchos los edificios de la calle de Alcalá que conservan su antigua monumentalidad. Uno de ellos es la Real Casa de la Aduana, que hoy es la sede del Ministerio de Economía y Hacienda. Se trata de un edificio del siglo XVIII, cuya fachada está considerada como una de las mejores muestras del arte neoclásico en Madrid.
Cada uno de los edificios que vimos aquí fue construido por un arquitecto francés. Hasta ese punto había aquí una Parismanía. Después el segundo y tercer tramo de esta avenida fueron construidos con un estilo más norteamericano, porque se hicieron entre los años 1920 a 1935, y en esos años la gran ciudad ya no era Paris, Paris era el pasado, el futuro era Nueva York. Desembocamos en la Avenida de la Gran Vía y aquí al llegar a la Plaza de Cibeles terminó el free walkingtour.
En la Plaza de Cibeles está la Fuente de los Cibeles, obra proyectada por Ventura Rodríguez en 1777 y que está dedicada a la diosa de la fertilidad. Esta plaza me pareció la más bonita porque aquí confluyen la calle de Alcalá, la Gran Vía, el Paseo del Prado y el Paseo de los Recoletos. Además está rodeada de notables edificios, que contribuyen a formar un entorno majestuoso. Aquí en esta plaza vimos el Banco de España, el Palacio de Buenavista, el Palacio de Linares y el Palacio de Comunicaciones.
Luego seguimos por la calle de Alcalá y llegamos a la Plaza de la Independencia, donde está uno de los monumentos más conocidos de Madrid: la Puerta de Alcalá. Fue construida por el arquitecto Francisco Sabatini en 1778 por orden de Carlos III, para realizar una de las entradas a la ciudad. La Puerta de Alcalá es un espléndido exponente del arte neoclásico, gracias a la belleza y armonía de sus líneas y proporciones. Consta de cinco arcos y varias esculturas talladas por Francisco Gutiérrez y Roberto Michel.
Luego vimos la Puerta de Toledo que es menos monumental que la Puerta de Alcalá, pero es la otra única puerta de la ciudad que ha llegado hasta nuestros días. Su construcción finalizó en 1827 y las esculturas que la decoran son una alegoría de España protegiendo las Ciencias y las Letras.
Luego fuimos a los Jardines del Buen Retiro. El parque fue abierto al público en 1868 cuando la revolución puso fin al reinado de Isabel II. Ocupa una superficie de 12 hectáreas y adquirió el estilo de los jardines franceses en el siglo XVIII con la llegada de los Borbones al trono de España. Aquí se encuentra un estanque o lago en donde hay botes de remos para alquilar y en frente está el gran monumento a Alfonso XII. Además está el Palacio de Cristal del Retiro, que es un invernadero del siglo XIX de hierro y cristal que en la actualidad dicen que contiene exposiciones de arte. Yo pasé y dentro había unas pilas de madera para leña. Es lamentable que así se use este Palacio de Cristal. Aquí descansamos en el parque unos minutos tirados en el pasto y luego nos fuimos a recorrer el Paseo de los Recoletos.
En 1858 se abrió este paseo, y se construyeron los palacios de la nueva burguesía madrileña. El mismo temina en la Plaza de Colón. Llegamos allí y vimos las Torres de Colón (de 88 mts de altura, construidas en 1976) y el monumento a Cristóbal Colón.
Almorzamos muy tarde tipo 18:30 hs unos refuerzos inmensos y nos fuimos por el Paseo de la Castellana al estadio Santiago Bernabeu del Real Madrid, inaugurado en 1947. Allí averiguamos los precios para ir a ver el partido del Real Madrid con el Real Betis dentro de tres días.
En el Paseo de la Castellana vimos el complejo Azca, en donde se destacan la Torre Picasso de 157 mts de altura y 43 pisos, que es el edificio más alto de Madrid, y la Torre Europa, de forma circular y 31 pisos.
Luego en la Plaza de Castilla vimos las raras inclinadas Torres Puerta de Europa o KIO, que son un símbolo del nuevo Madrid. Estas torres alcanzan los 120 mts de altura. Aquí en frente está el frío monumento a Calvo Sotelo donde había una modelo espectacular tomándose fotos provocativas.
De allí nos tomamos el metro en la estación Plaza de Castilla hacia la estación Antón Martín en donde levanté mi ropa y me fui a conocer la casa de Pablo en Alcorcón y darle un abrazo a Ales, el hermano de Pablo. Allí me quedé durante mi estadía en Madrid y me recibieron de novela. Luego fui a conocer a la novia de Pablo, que se llama Maribel, y a su familia. Me cayó muy bien y creo que está en buenas manos. Nos quedamos hablando pila de muchos temas y luego a dormir que mañana va a ser duro.
El tercer día en Madrid, desayuné con Pablo y como hoy tocaba visitar el Museo del Prado, él no se prendió porque le embolaba, y me fui solo en metro a buscar a mis compañeros de camioneta al hostel. De allí nos fuimos a Puerta del Sol a encontrarnos con Miguel (que estaba alojado en lo de un amigo) y lo primero que recorrimos fue el Paseo del Prado, con la fuente de Neptuno (con el típico tridente de Neptuno) en la Plaza Cánovas del Castillo. Luego la fuente de Apolo, que constituye un reconocimiento a Carlos III por su defensa de las artes y las ciencias. Más tarde, el monumento al 2 de mayo que es un homenaje a todos los que dieron su vida por España, y tenía una llama encendida como si fuera un monumento al soldado desconocido.
En el Museo del Prado, la anécdota fue al llegar a la boletería. Me tocó a mí hacer el speech y el panorama sabíamos que no era alentador para carné de prensa porque algunos amigos habían rebotado. Entonces me la jugué y le mostré el carné de estudiante, a lo que me dijo el cajero que sólo estaba permitido el ingreso de estudiantes menores a 25 años. Entonces se la peleé y le pedí que me mostrara en la computadora dónde decía eso. Así fue, me puso en pantalla los diferentes precios y ahí más abajo decía prensa gratis. Entonces con la velocidad de un rayo, le dije que nosotros éramos estudiantes de periodismo de la Universidad Católica y que desde ya teníamos también nuestro carné de prensa para poder realizar nuestras primeras notas. Cuando le dije esto el buen hombre accedió y dijo “Ah, entonces pasen, para la prensa es gratis”. Mis compañeros quedaron tentados de la risa obviamente y pasaron todos gratis.
El Museo del Prado fue contruido en 1785 en estilo neoclásico. Estuvo bueno, muy bien explicado todas las obras, nos llevó dos horas recorrerlo todo. Es una lástima es que no nos dejaron tomar fotos. Sólo nos tomamos foto desde afuera con su fachada principal y el monumento a Velázquez. Vimos la mejor colección de pintura española desde el románico hasta el siglo XIX, incluido los grandes genios como El Greco, Velázquez y Goya, y una excepcional muestra de las más importantes escuelas pictóricas europeas, con obras de Rafael entre otros.
Luego seguimos recorriendo el Paseo del Prado y llegamos a la Estación de Atocha en donde conocimos su estación con invernadero y con un ambiente de mucha humedad. Les cuento algo del transporte en Madrid: Actualmente el Metro de Madrid es la segunda red de metro más extensa de Europa Occidental (después de la de Londres) y la sexta del mundo, con 226,729 km y 13 líneas. La compañía pública de ferrocarriles (Renfe) opera en casi todas las líneas de tren españolas. Las estaciones de ferrocarril más importantes de Madrid son las de Atocha (oficialmente Puerta de Atocha), y Chamartín. Existe además una red de trenes de alta velocidad, actualmente en crecimiento, que parten de Madrid.
En las afueras de la Estación de Atocha, al lado de la estación de buses hay un memorial a los civiles que perdieron la vida en los atentados del 11 de marzo de 2004 que tuvo lugar aquí mismo.
Aquí nos tomamos un metro desde Atocha hasta Tribunal y allí combinamos con otro metro y nos bajamos en Santiago Bernabéu para ir al estadio y comprar entradas para el partido de mañana entre Real Madrid y Real Betis. Nos gastamos c/u 30 euros por una entrada lateral oeste del 4to anillo. Luego visitamos la tienda de ropa del estadio.
Luego me tomé el metro en la estación Santiago Bernabéu hasta Puerta del Sur y de allí me tomé otro hacia Alcorcón. Allí me encontré con Pablo y me llevó a dar una recorrida por parte de Alcorcón, mostrándome fundamentalmente como aquí está todo organizado. Está todo pensado desde el punto de vista urbanístico, pensando en tener todos los servicios y agrupados por distinto tipo. Fuimos a unos parques también y luego a cenar guiso bien a la uruguaya.
De noche salimos a conocer la movida nocturna de Madrid. Nos juntamos con mis amigos en Puerta del Sol y allí hicimos un tour por tres pubs y luego terminamos en una discoteca. Los Pubs fueron Dublinés (irlandés), Corleone (argentino) y Sol & Sombra. La discoteca se llamaba la Noche de Madrid. Estuvo muy divertida la movida de los madrileños. Al terminar la recorrida nos fuimos a dormir a la camioneta que estaba en el parking privado Atocha, porque para ir a Alcorcón había que esperar a que abrieran los metros.
El cuarto día en Madrid, nos levantamos de la camioneta, Pablo se fue a su casa y yo me fui al hostel de los chiquilines. Lavamos ropa, almorzamos en Burger King y salimos a pegar una recorrida general de Madrid, sin mucho rumbo, para lograr entender bien la ciudad y llevarnos una buena impresión de la misma. Recorrimos sus grandes avenidas, ahora sin guía, a un ritmo más tranquilo ahora. Pasamos por la calle de Sevilla, la Gran Vía, La Gran Vía fue la principal arteria del Madrid de principios de siglo XX, y es hoy una bulliciosa avenida que concentra cada día a miles de madrileños y visitantes, gracias al importante número de tiendas. Allí me compré una valija porque dejaremos la camioneta en unos días y tengo una sola valija, cuando en el avión me permiten llevar dos. Los edificios más antiguos de esta popular avenida se sitúan en el tramo comprendido entre la calle de Alcalá y la fuente de la Red de San Luis. Aquí vimos el Edificio Metrópolis, construido en 1905 por los arquitectos franceses Jules y Raymond Février. Caminando por la Gran Vía llegamos a la Plaza de España que era una zona de huertas en la época de los árabes. A mediados del siglo pasado se construyeron aquí dos de sus edificios emblemáticos, la Torre de Madrid y el Edificio España. Esta plaza tiene una amplia y concurrida explanada que tiene en el centro desde 1915 el monumento a Cervantes. Aquí también nos tomamos fotos con las estatuas de Don Quijote y Sancho Panza al lado del monumento a Cervantes.
Luego fuimos a la Plaza de Oriente donde nos tomamos fotos con el Palacio Real. Aquí nos encontramos con Miguel y arreglamos para ir al partido del Real Madrid de hoy. Luego caminamos por la calle Arenal, una peatonal que nace en la Plaza de Oriente y llega hasta la Plaza Puerta del Sol. La caminamos toda y llegamos a la Plaza Puerta del Sol y nos fuimos al hostel de los chiquilines a descansar un poco antes de ir al partido.
Luego nos tomamos el metro en la estación Antón Martín hacia la estación Tribunal y allí combinamos con la línea 10 que va a Hospital del Norte y nos bajamos en la estación Santiago Bernabéu. Llegamos temprano y afuera había un animado clima, con todos los fans llegando a la cancha. Acá no se ven los barra bravas de la Ámsterdam y la Colombes, todos estaban bien vestidos, no había ningún problema. No se sentía esa sensación de inseguridad que hay afuera de nuestro Estadio Centenario. Aquí nos encontramos con Pablo, Ales, Miguel y un amigo suyo. Me sorprendió lo fácil y rápido del acceso a la tribuna. Se entra por unas escaleras en espiral que están en 4 torres por afuera del estadio. Fue una muy linda experiencia haber visto este partido entre el Real Madrid y el Real Betis. El estadio es ralmente increíble, tenía hasta calefacción a gas para los espectadores. Ganó el Real Madrid 2 a 0 y fue todo una fiesta. Luego del partido me fui con Pablo y Ales a Alcorcón. Allí salimos a tomar unas copas a dos boliches con unos amigos de Pablo del gimnasio, y con su novia Maribel y su mamá. Si bien eran todos mayores, como de 40 y pico, nos divertimos, hubo chistes y risas, dan mucha gracia cómo hablan y se expresan los madrileños.
El quinto día en Madrid, con Pablo nos fuimos al parking Atocha (donde estaba la camioneta) y allí nos juntamos con Mauricio, Gastón, Miguel y Alberto que había llegado ese día desde Barcelona. Nos fuimos a visitar la antigua ciudad medieval de Toledo. La UNESCO declaró a la ciudad de Toledo Patrimonio Cultural de la Humanidad, el 28 de noviembre de 1986. Toledo era la capital de España hasta que a partir de 1561 fue remplazada por Madrid.
En el camino compramos algo para desyunar y para almorzar después aquí. Dejamos la camioneta vacía en un parking público e ingresamos a la ciudad por la Puerta de Bisagra, que es la vía de ingreso natural a la ciudad, siempre ha sido el lugar más accesible, desde la época de los árabes.
Caminando por sus angostas callecitas llegamos a la Plaza de Zocodover, donde estaba lleno de jubilados y allí me senté en un banco con los típicos españoles con sus boinas y su bastones. Luego subimos la cima del cerro de la cervantina e intentamos entrar al Alcázar y sus museos. Éste fue utilizado por los romanos como pretorio con guarnición militar. De aquí partía la línea de murallas de la “Toletum”, que pasando bajo el Arco de la Sangre, aún se detecta a lo largo de las calles de las Armas, hasta el Paseo del Miradero. Este edificio ha sufrido varios incendios y reedificaciones. Por esta razón hace 6 años que está en restauración y entonces no lo pudimos visitar por dentro. Igual desde aquí arriba vimos una muy linda vista de los alrededores y de la Academia de los Infantes, con la frase en su fachada “Todo por la patria”.
Luego bajamos por la pequeña callecita “Calle del Horno de los Bizcochos”, con las casas altas, con sus faroles, sus rejas, y sus balcones con flores.
Llegamos a la Catedral Santa María de Toledo. También le llaman la Catedral Primada de Toledo, sede de la Archidiócesis de Toledo, y es un edificio considerado como la magnum opus del estilo gótico en España. Su construcción comenzó en 1226 bajo el reinado de Fernando III el Santo y las últimas aportaciones góticas se dieron en el siglo XV cuando en 1493 se cerraron las bóvedas de los pies de la nave central, en tiempos de los Reyes Católicos. Está construida con piedra blanca de Olihuelas (en el término de Olías del Rey). Se la conoce popularmente como Dives Toletana (con el sentido de la rica toledana).
Esta Catedral tuvo una historia muy particular: la ciudad de Toledo fue conquistada por Alfonso VI, el rey de León y Castilla en 1085. Uno de los puntos de las capitulaciones que hicieron posible la entrega de la ciudad sin derramamiento de sangre fue la promesa de este rey de conservar y respetar los edificios de culto, las costumbres y la religión tanto de musulmanes como de la gran población mozárabe; naturalmente, la mezquita mayor se hallaba comprendida en ese compromiso. Poco después, el rey tuvo que ausentarse por cuestiones de Estado, quedando al frente de la ciudad su esposa Constanza y el abad del monasterio de Sahagún Bernard de Sedirac (o Bernardo de Cluny), que había sido elevado al rango de arzobispo de Toledo. Estos dos personajes, de mutuo acuerdo y aprovechando la ausencia del rey, protagonizaron un hecho desafortunado que, según cuenta el padre Mariana en su Historia General de España, a punto estuvo de provocar una rebelión y un levantamiento no deseado y la ruina de la ciudad recién conquistada.
El asunto fue que el día 25 de octubre de 1087, el arzobispo (de acuerdo con la reina Constanza) envió gente armada para que se adueñara por la fuerza del recinto de la mezquita. Después de este lance, instalaron un altar provisional y colocaron una campana en el alminar, siguiendo la costumbre cristiana para «arrojar las suciedades de la ley de Mahoma». Cuenta el padre Mariana que el rey Alfonso VI se enfadó tanto cuando se enteró de lo acontecido que ni el arzobispo ni la reina consiguieron aplacarle y que dictó sentencia de muerte para casi todos los implicados. La leyenda cuenta que fueron los musulmanes los verdaderos intermediarios para conseguir la paz, con la figura del negociador y alfaquí Abu Walid quien llevó al rey un mensaje de tolerancia en el que se decía que aceptaban como legítima la usurpación. En recuerdo y gratitud de este gesto, el Cabildo le dedicó un homenaje y encargó su efigie para colocarla en uno de los pilares de la capilla mayor, perpetuando de esta manera su recuerdo. Como consecuencia de aquel suceso, la mezquita toledana quedó consagrada y convertida en catedral cristiana, sin hacer apenas cambios en su estructura.
Entramos a esta Catedral por la Puerta del reloj, que es la más antigua de comienzos del siglo XIV y se encuentra en la fachada del lado norte. Me resultó una Catedral muy sobrecargada, esto es, con muchos adornos de oro, vitrales y pinturas.
Luego caminamos por la calle Chapinería y llegamos a la Plaza del Ayuntamiento. Aquí está el edificio del Ayuntamiento, antes llamado del Regimiento, que se empezó a construir en 1575 y se terminó en 1703. No parece un ayuntamiento sino una Iglesia.
Más tarde fuimos a la casa donde vivió “El Greco” y desde donde se veía el Puente de San Martín. Por este puente llegaba a la ciudad el carbón, la pedra de granito para las construcciones, y hasta pasaba el ganado.
Aquí pasamos por el San Juan de los Reyes con sus inmensos muros de granito. El punto de partida de este edificio es la Batalla del Toro (1476) que decide la sucesión al trono de Castilla, entre los seguidores de la Beltraneja y los fieles a los jóvenes príncipes Isabel y Fernando. La victoria reafirmó en el trono a la pareja real, y como hito del acontecimiento, Isabel decide construir el Monasterio como Templo y Panteón Real.
Luego pasamos por el puente de Alcántara, que a pesar de que en árabe significa “El Puente”, su origen es romano. Este puente fue dañado seriamente por los rebeldes toledanos en las luchas por reducir a la obediencia de Córdoba.
Almorzamos unos refuerzos de jamón y queso enormes, y tomamos la camioneta para ir a buscar un mirador para apreciar toda la ciudad de Toledo. Lo encontramos y la vista fue excelente.
El sexto día en Madrid, me despedí de Pablo y Ales, les agradecí por cómo me trataron y me fui al hostel de los chiquilines, cargamos la camioneta y nos fuimos rumbo a San Sebastián, al norte de España.
Les recomiendo visitar la guía Disfruta Madrid que intenta ayudarles en el viaje, que sepan cómo llegar, qué bús tomar, la mejor zona donde dormir, y muchos más consejos de otros viajeros como nosotros.
Mirá todas las fotos de Madrid - España:
Abrazo grande desde Madrid,
Henry.

4 comentarios:

R. Fdez. dijo...

Hola! Me alegro que te haya gustado Madrid!... Tu relato del viaje está muy bien redactado...y explicas todo con mucha claridad...
No obstante sobre el siguiente comentario:

en la actualidad dicen que contiene exposiciones de arte. Yo pasé y dentro había unas pilas de madera para leña. Es lamentable que así se use este Palacio de Cristal...

Te comento: Esas pilas de leña..jeje...era una "Obra de Arte".. Te lo comento porque a mi me pareció curioso y pregunté...y era una exposición de un artista novel...Tengo entendido que las pilas de leñas formaban unos habitáculos... no se como... pero lo cierto es que era "arte"..

Saludos y espero te haya gustado Madrid.

Henry Coubrough dijo...

Muchas gracias por tu aclaración y comentario. Espero volver a Madrid pronto ya que tengo a mi mejor amigo viviendo allí.
Abrazo,
Henry.

Anónimo dijo...

Hola... Felicitaciones por tu viaje, yo fui a Madrid y visite mucho de lo que aqui comentas... me dan muchas ganas de volver...
JMTB

Rubén dijo...

Felicidades por tu viaje!
Y me alegro que te gustara Madrid.
Cuando vuelvas espero que te guste aún más, porque además hay muchas cosas >que ver en Madrid que seguro que todavía no has disfrutado.